MORANTE DE LA PUEBLA · REFLEXIONES
Morante, el silencio y el ritual antes del toro
El momento antes del momento.
Hay gestos que parecen pequeños. Pero, a veces, entre el ruido de la plaza y el momento de enfrentarse al toro, un gesto puede convertirse en una frontera. En Morante de la Puebla, encender un puro antes de torear invita a hacerse una pregunta: ¿qué ocurre en la mente de un torero antes de que empiece realmente la faena?
Hay gestos que parecen pequeños.
Un hombre saca un puro. Lo prepara. Lo enciende. Lo fuma.
Desde fuera, podría parecer simplemente eso: un hombre fumando.
Pero ¿y si no lo fuera?
¿Y si, antes de enfrentarse al toro, ese gesto tuviera una función mucho más profunda?
No podemos saber exactamente qué ocurre en la mente de Morante de la Puebla cuando enciende un puro antes de torear. Solo él podría explicarlo.
Pero existe una posibilidad fascinante: que ese gesto forme parte de una rutina que le ayuda a pasar de un estado mental cotidiano a otro completamente diferente.
El estado mental desde el que se torea.
Antes del toro también se torea
Torear no empieza necesariamente cuando aparece el toro.
Para un torero, la faena puede comenzar mucho antes.
Comienza cuando termina el ruido exterior y empieza a ordenar todo aquello que lleva dentro.
Porque enfrentarse a un toro no exige solamente preparación física. Exige atención, percepción, capacidad de decisión, control emocional y una extraordinaria presencia mental.
En ese momento, cualquier distracción puede convertirse en ruido.
Y cuando la mente está sometida a una situación de enorme presión, encontrar una forma de ordenar ese ruido puede ser tan importante como cualquier preparación técnica.
Ahí aparecen las rutinas previas a la ejecución.
En psicología del deporte se conocen como pre-performance routines: secuencias de pensamientos y acciones que un deportista realiza sistemáticamente antes de ejecutar una acción.
La investigación ha encontrado que estas rutinas pueden favorecer el rendimiento y que sus beneficios también aparecen en situaciones de presión.
No se trata necesariamente de superstición.
Se trata de preparación.

El poder de repetir
El cerebro encuentra seguridad en lo conocido.
Cuando una persona repite una determinada secuencia antes de una actividad exigente, esa secuencia puede convertirse en una señal: ahora empieza.
No hace falta que el gesto tenga ninguna propiedad mágica.
Su fuerza puede estar precisamente en que es conocido.
Siempre igual.
01 — PREPARAR.
02 — ENCENDER.
03 — ESPERAR.
04 — FUMAR.
05 — REPETIR.
En un entorno donde prácticamente todo lo demás puede ser imprevisible, existe algo que sí permanece bajo control.
El propio ritual.
Y esa sensación de control importa.
Los estudios sobre rutinas previas al rendimiento han señalado varios mecanismos posibles: dirigir la atención hacia aquello que importa, disminuir las distracciones, regular la ansiedad, aumentar la sensación de control y preparar mentalmente la acción que está a punto de ejecutarse.
Por eso un gesto aparentemente insignificante puede adquirir una importancia enorme.
El ritual como frontera
Quizá esa sea la manera más interesante de mirar el puro de Morante.
No como el principio de algo, sino como una frontera.
A un lado está todo lo que sucede antes: el público, los comentarios, la expectación, la plaza, los pensamientos, la presión, lo que se espera de él, lo que él mismo espera de sí mismo.
Al otro lado está el toro.
Entre ambos puede existir un pequeño espacio de tiempo.
Y dentro de ese espacio, un ritual.
Encender un puro puede convertirse entonces en una especie de frontera psicológica.
No sabemos si Morante lo vive exactamente así.
Pero la idea encaja con lo que conocemos sobre las rutinas previas a las actuaciones de alto nivel: pueden ayudar a pasar de la activación previa a un estado más organizado de atención
Del ruido al presente
Concentrarse no significa necesariamente estar completamente relajado. Un torero necesita estar despierto. Atento. Receptivo. Preparado.
Pero también necesita evitar que la ansiedad, los pensamientos anticipatorios o las distracciones ocupen el espacio que debería ocupar el toro.
Quizá el ritual no tenga como objetivo «dejar la mente en blanco». Quizá tenga un objetivo mucho más realista: hacer sitio.
El ritual proporciona una acción. Algo que hacer. Preparar el puro. Encenderlo. Sentirlo. Fumarlo. Esperar.
Y mientras tanto, quizá la mente comienza a cambiar de lugar.
Eso resulta especialmente sugerente cuando hablamos del arte del toreo, una actividad que depende de percibir con enorme precisión lo que está sucediendo delante.
El toro no permite estar pensando en diez cosas a la vez.
Hay que mirar. Interpretar. Anticipar. Decidir. Sentir. Responder.
Todo sucede en muy poco tiempo.
Y quizá el ritual sea una de las formas de llegar hasta allí.
No podemos decir que el puro, por sí mismo, mejore la concentración de Morante. Tampoco podemos afirmar que fumar sea una estrategia psicológica recomendable.
Lo interesante es otra cosa: el objeto puede ser menos importante que la secuencia.
Lo que convierte una acción en una rutina previa al rendimiento no es necesariamente el objeto, sino su repetición y su relación con el momento que viene después.
No sabemos que el puro «provoque» una buena faena. Pero sí podemos preguntarnos si encenderlo forma parte del proceso que prepara a Morante para esa faena.
DEL RUIDO
AL SILENCIO
Y entonces aparece Morante.
Morante y la necesidad de encontrar su lugar mental
Hay toreros que transmiten una sensación de control desde que pisan la plaza.En Morante, además, existe una dimensión especialmente difícil de separar de su manera de entender el toreo: la necesidad de crear un mundo propio alrededor de lo que hace.
Su relación con el silencio, la espera, el tiempo, la estética y la tradición forma parte de una manera de entender el toreo que no parece compatible con la prisa.
Y ahí se encuentra también buena parte de esa cultura taurina que trasciende la ejecución técnica y convierte determinados gestos, tiempos y esperas en parte del lenguaje del toreo.
Por eso resulta tan sugerente observar ese pequeño gesto del puro.
No porque sepamos que tiene una explicación psicológica concreta.
Sino porque encaja con una pregunta mucho más profunda
¿Cómo consigue un torero entrar en el estado mental desde el que puede hacer algo que exige semejante grado de presencia?
Quizá parte de la respuesta esté en las cosas que hace antes.
El momento antes del momento
Quizá lo verdaderamente interesante del puro de Morante no sea el humo.
Sea el tiempo.
Ese pequeño intervalo en el que todavía no ha empezado la faena, pero tampoco está ya en la vida cotidiana.
Un territorio intermedio.
Un momento para dejar atrás unas cosas y entrar en otras.
Porque a veces la concentración no consiste en añadir algo a la mente.
Consiste en quitar.
— QUITAR RUIDO.
— QUITAR PRISA.
— QUITAR EXPECTATIVAS.
— QUITAR TODO AQUELLO QUE NO PERTENECE AL INSTANTE
Hasta que queda solamente lo esencial.
El toro.
El torero.
Y el presente.
¿Y si el ritual forma parte de su manera de torear?
No podemos afirmarlo.
No sabemos qué piensa Morante mientras enciende el puro.
No sabemos si lo considera una forma de concentración.
No sabemos si simplemente disfruta de ese momento.
No sabemos qué significado tiene para él.
Pero sí sabemos algo:
Los rituales previos al rendimiento pueden tener una función psicológica real. Pueden ayudar a organizar la atención, regular la ansiedad, aumentar la sensación de control y preparar la ejecución, incluso bajo presión.
Y entonces aquel gesto que desde fuera puede parecer simplemente una costumbre adquiere otra dimensión.
Quizá no sea solamente un hombre encendiendo un puro.
Quizá sea un hombre preparándose para entrar en su propio silencio.
Y cuando se apaga el último pensamiento innecesario, queda aquello para lo que ha venido.
EL TORO.
EL TIEMPO.
EL ESPACIO.
Y EL TOREO
Porque quizá antes de torear al toro haya que aprender a callar todo lo demás.
Fuentes y base científica
Esta reflexión parte de la observación del gesto y de la investigación existente sobre las rutinas previas al rendimiento. No pretende atribuir a Morante de la Puebla una explicación psicológica que solo él podría confirmar.
Rupprecht, A. G. O., Tran, U. S. & Gröpel, P. The effectiveness of pre-performance routines in sports: a meta-analysis. International Review of Sport and Exercise Psychology, 2024.
Brooks, A. W. et al. Don’t stop believing: Rituals improve performance by decreasing anxiety. Organizational Behavior and Human Decision Processes, 2016.
Niering, M. et al. Effects of Psychological Interventions on Performance Anxiety in Performing Artists and Athletes: A Systematic Review with Meta-Analysis, 2023.
