5. junio 2026
Guía de encastes del toro bravo | Morantier’s| Encastes fundacionales
Encaste Castellana Vieja: origen, historia y legado del toro castellano
Mucho antes de que Andalucía dominara la crianza del toro bravo, en las tierras de Castilla ya existían toros que imponían respeto en las plazas. La Casta Castellana Vieja, conocida también como Raso de Portillo, representa una de las raíces más antiguas y primitivas del toro de lidia en España.

Qué es la Casta Castellana Vieja
La Castellana Vieja es considerada una de las castas fundacionales más antiguas de la cabaña brava española. Su origen se sitúa en la provincia de Valladolid, en torno al predio de Raso de Portillo, del que acabaría tomando nombre esta histórica vacada.
Origen de la Casta Castellana Vieja
Estos toros se criaron y pastaron en las marismas del río Duero y sus afluentes, en un paisaje muy distinto al del campo bravo andaluz. Las condiciones del terreno y el clima moldearon un animal resistente, de enorme movilidad y temperamento seco.
La ganadería de Raso de Portillo aparece documentada ya entre los siglos XV y XVII, por lo que muchos historiadores la consideran una de las primeras ganaderías fundacionales del toro bravo en España.
Características del toro Castellano Viejo
Morfología
Los toros castellanos eran animales terciados, de cabeza descarnada y cuello largo. Presentaban encornaduras cornivueltas y una expresión seria y seca, muy propia del toro antiguo.
En cuanto a capas, predominaban los negros listones y bragados, siendo muy habituales los ejemplares bociclaros o bociblancos.

Comportamiento en la lidia
Destacaban por su bravura, dureza y enorme movilidad. Eran toros de muchos pies, resistentes y exigentes durante toda la lidia.
Su comportamiento representaba el carácter del toro castellano tradicional: menos dócil, más áspero y tremendamente incómodo para el torero que no estuviera preparado.

Historia y evolución de Raso de Portillo
En el año 1747 ya existe constancia de corridas en Madrid con toros pertenecientes a esta vacada, entonces propiedad de Don Alonso Sanz Arévalo, vecino de Pedraja del Portillo.
Posteriormente la ganadería pasó a manos de Doña Gregoria Sanz Manzano y después a Don Pablo Valdés Sanz. Algunas ramas de esta sangre acabarían mezclándose con reses de Colmenar Viejo.
Durante el siglo XIX muchas de estas líneas fueron desapareciendo en pureza, hasta quedar reducidas a un recuerdo histórico dentro de la evolución del toro bravo.
La importancia histórica de la Castellana Vieja
La relevancia de esta casta no reside únicamente en su antigüedad. Raso de Portillo fue una de las pocas ganaderías que mantuvo una identidad muy definida sin recurrir constantemente a cruces con otras sangres.
Te estamos contando el origen de los encastes actuales del toro Bravo …
Puedes situarte en esta infografía para ir haciéndote a la idea de las líneas fundacionales de los principales encastes actuales.





